miércoles, 19 de marzo de 2008

Día del padre

Conocí a mi padre siempre con la barba puesta, incluso pertenecía a una asociación de barbudos del pueblo.

Un día volviendo de la escuela con mi hermano y mi madre, rondábamos los seis y ocho años, nos detuvimos en la acera de enfrente del edificio donde vivíamos para cruzar la carretera y, desde allí, levanté la mirada y descubrí que en la ventana de nuestra cocina un señor nos saludaba y reía.


Era un hombre más joven que mi padre y movía la mano hacia sí mismo para que subiéramos. Miré a mi hermano atemorizado. ¿Quién debe ser?

El hombre de la ventana continuaba riendo y haciendo señales con la mano.

¡Qué miedo! Yo movía la cabeza de lado a lado y ambos buscamos la mirada protectora de mamá, pero ella aún no se había percatado.
-¡Mama, hay un señor en casa!
Ella alzó la vista y se echó a reír:
-Es vuestro padre ¡Se ha afeitado la barba!


Me supo mal no haber reconocido a papá.
No recuerdo con certeza si después se la dejó crecer un tiempo, el caso es que hasta el día de hoy, lo he visto sin barba y es preferible, sobre todo cuando le doy besos.
Es un hombre muy independiente, no es amante de ataduras, yo soy más como mi madre, siento más apego con mis hijos. Desde que mis padres se separaron, cuando yo tenía dieciocho años, cada uno por su lado ha ido rehaciendo su vida y los hijos hemos mantenido una relación dispar con él.
Poco a poco y con el sucesivo nacimiento de nietos, ha ido llenando el vacío que quedó en nuestros corazones.
Hace once años que puedo celebrar esta fecha.
Me siento padre orgulloso de serlo. Quería criar a mis hijos y lo conseguí. Con Ariadna lo pude combinar mejor que con Joel por cuestión de trabajo, pero cada vez que puedo y que el trabajo me lo permite, aprovecho para estar con ellos a pesar de que cada vez se me hace más difícil, Ariadna reclama más libertad y Joel también, yo también reclamo la mía a veces, claro.
Quiero aprovechar el blog para felicitar a mi padre, a quien el destino tenía preparado un futuro incierto, pero le quiero agradecer que, como padre, haga el esfuerzo de recuperar todo aquello que perdió.
También es abuelo de mis hijos y de mi sobrino, ahora es el momento de disfrutar de todos ellos.
También quiero felicitar a todos los padres que se sientan orgullosos de serlo, además de los Josés y Josefas, Pepes y Pepas de todo el mundo.



No hay comentarios: