viernes, 30 de mayo de 2008

Los hombres estamos perdiendo fuelle.

A finales de la semana pasada mi mujer recibió una circular:
El Jueves 29 de mayo y aprovechando que los niños de 6º se van de acampada, hemos organizado una cena de madres... bla, bla, bla...
Ariadna acaba este año el 6º curso y, por lo tanto, mi mujer es una madre que no se perderá esta cena, por supuesto, se apunta a un bombardeo...
¡Flipo!
Chicos reflexionemos, estamos perdiendo mucho fuelle. Me siento discriminado por este tipo de acontecimientos, pero tengo que reconocer que ellas se lo montan muy bien y que nosotros somos más independientes. A menudo me ocurre que del grupo de matrimonios sólo quedan las esposas para celebrar algún aniversario. Sé de grupos que celebran actos similares asistiendo todos -padres y madres- pero entiendo que se hace difícil combinar canguro para todos.
Esta semana los hombres del tiempo la han vuelto a clavar, el anuncio de lluvias y tormentas han hecho posponer la acampada. Mi hija está muy fastidiada, ya que no ha caído ni una triste gota, yo creí que se posponía todo y mi esposa, ayer por la noche se fue... a la cena!?!
Claro, como era dentro de un restaurante no se mojarían...
¿Habrá otra cena de madres la semana que viene cuando sí vayan de acampada los niños?
¿Quí lo sá?



No hay comentarios: