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jueves, 4 de diciembre de 2008

Dar y tomar

Este año mi hija Ariadna come en casa la mayoría de los días.

Dudo de si esto es una ventaja, un inconveniente (no me interpretéis mal, que la quiero como si fuera hija mía...) o una oportunidad de recuperar las horas perdidas de todos los años de jardín de infancia, parvulario y escuela primaria. Recordemos la comodidad que representa para los padres que trabajamos dejar a los hijos en la escuela y no preocuparnos, generalmente, hasta las cinco de la tarde. En todo caso, el horario especial de Instituto nos ha concedido una buena oportunidad para reunirnos los mayores de casa para comer.

Anteayer, mientras comíamos ...

-Papá... ¿"Dar" y "tomar" son antónimos?

Con unas espinas de pescado entre los labios y la mirada perdida en algún rincón de mi plato, mi mente (corrupta por las bastas expresiones que inundan la sociedad) y mi imaginación (propia de un adulto travieso) viajan juntas a la Luna y vuelven a la Tierra a la velocidad de la luz provocándome una sonrisa que acaba en risa. Pienso en los ejemplos que llenarían una cena de testosterona y que ahora no puedo citar.

Penélope ríe con cierta confusión, no estoy seguro si su mente ha viajado tan lejos como la mía. Todavía estoy riendo.

-Sí hija, en cierto modo son antónimos...

-¿De qué te ríes, papá? -pregunta ella contagiada de mi carcajada.

-Es que estaba pensando en otra cosa... -respondo y continúo riendo.

-Muy bonito... yo te pregunto una cosa y tú pensando en las mariposas ¿eh?

Llegado este punto estalla mi carcajada mientras confirmo sus sospechas erróneas.

-Te ríes de lo de la mosca del programa Crackovia ¿No?

¡Esoy salvado! -pienso.

Con la pregunta de Ariadna reímos juntos recordando el gag final del programa de este lunes.

Para los que no podéis (o no tenéis la costumbre de verlo) os cuento lo de la mosca, porque dudo de que pueda encontrar el vídeo.

"Cruyff" y "Reixach" están en la terracita del bar del club de golf El Muntanyà (supongo), el camarero deja la sopa encima del portátil de "Cruyff" y cuando éste está a punto de empezar a comer avisa al camarero y le reclama que hay "un" mosca en la sopa. Entonces el camarero lo corrige diciendo que aquello es "una" mosca. "Cruyff" y "Reixach" se miran extrañados y, de manera sincronizada, acercan las cabezas para observar atentamente el interior del plato de sopa. Entonces se miran de nuevo y empiezan a reir.

Brillante escena ¡Bravo!

El lunes en casa, nos fuimos a dormir riendo.

Aquí os dejo el vídeo que he encontrado más parecido.


viernes, 28 de noviembre de 2008

Sólo quería deciros...

Una vez superado el maldito Jet Lag, puedo asegurar que me encuentro en perfectas condiciones de uso.
Os diré que vuelvo a la normalidad.
Os diré que aquí hace mucho frío comparado con el Caribe Mejicano.


Os diré que una de las cosas que no echaré de menos de Méjico son los representantes de US (United States) que había en el hotel supongo que, como nosotros, asistentes al CMTDGCG (Congreso Mundial de Temerarios Desafiadores de la Gran Crisis Global).

Os cuelgo la foto de la otra cosa que no echaré de menos:


La taza del inodoro que debe estar a la altura justa que necesitan la señora Martina (encargada de hacer nuestra habitación) y todas sus compañeras para limpiarla sin tener que agacharse. Una vez comprobé que el cubilete de basura del lavabo era demasiado alto, desmonté un cajón del escritorio para alzar las piernas y poder evacuar con mi facilidad habitual. Casualmente ayer vi unas imágenes de Txumari Alfaro haciendo la demostración de qué posturitas son más recomendables para no andar estreñido.

Suerte que las noticias del día de ayer no pasaron hace diez días, porque hubiera ido de viaje mi tía Frasca, la del pueblo, como decía un amigo:

Atentado en Bombai con víctimas turistas (no hablaré de los políticos), revuelta en Tailandia con más turistas de por medio y, en Francia, un avión Airbus 320 que acababan de reparar se estrella en el mar en vuelo de pruebas. "Una catástrofe" decían los servicios informativos de Rac1 ...

Hombre es una desgracia, sí ... pero si tenemos en cuenta que en el avión viajaban siete tripulantes y que ha muerto uno, diría que es un milagro, catástrofe hubiera sido que el Airbus fuera lleno. Aunque si aceptamos "catástrofe" como buena ¿qué será un accidente múltiple en la autopista AP7 con diversas muertes y más heridos? ¿Un número más a sumar al cómputo del año?

Si escucho esta noticia hace diez días me hubiera conformado con cenar en un restaurante mejicano en vez de ir a cruzar la charca en un Airbus 330, o sea con diez puntos más ...

¡Ah! Os deseo Feliz Navidad ¿No?

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Jet hgzzz...

Foto de un avión al que nunca he subido.


Hgzz... ffff... hgzz... hgzz... ffffff... hgzz-ffff... hgzzzz...

Con los ojos medio cerrados sufro un jet lag que contribuye a hacer mayor aún el mito de manta que me ha perseguido desde los tiempos del beisbol. Añado esto a mi bagaje personal como cosa-que-no-sé-llevar-con-naturalidad. Quiero dormir. Estoy espeso, cansado, abatido, destrozado y tengo el cuerpo dolorido. Quiero dormir. Además, me siento muy pesado, pero no sólo porque haya cometido excesos en el buffet libre del hotel, me siento pesado y lento de movimientos por culpa de las veinticuatro horas que pasaron desde que dejamos el hotel hasta que aterrizamos en el aeropuerto de El Prat. Quiero dormir. Si ya me cuesta aguantar una película entera en el cine teniendo en cuenta las butacas enormes y espaciosas que tienen las salas en general, pasar más de diez horas enlatado en un asiento de turista (levantándome de vez en cuando para ir al lavabo y estirar las piernas) ha sido una experiencia que me ha hecho pensar que el esfuerzo no sería compensado con nada de lo que pudiera encontrar en Méjico. Quiero dormir. Cuando todavía quedaban tres horas para llegar al aeropuerto de Cancún continuaba pensando que la única motivación que tendría para el vuelo de vuelta sería precisamente eso, la vuelta. La estancia en Riviera Maya. Chichen Itzá...
Me equivoqué.
Quiero dormir...
Hgzz... ffff... hgzz... hgzz... ffffff... hgzz-ffff... hgzzzz...

martes, 21 de octubre de 2008

Originalidad

A pesar del bombardeo de crisis que recibimos por parte de los medios de comunicación, por más vacíos que estén los cajones al final de la jornada... siempre podremos encontrar algún motivo para sonreír, como es el caso de este pedacito de jardín que osé fotografiar, por ori-gi-nal.

¡Eh! No es ningún fotomontaje.

¿Podria ser un reflejo real de la crisis? (Pero este sanitario: ¿no es más caro que un tiesto?) Quizás sea una crítica y la casa pertenece a un artista ...

jueves, 2 de octubre de 2008

De uniformes e Institutos

El otro día fui a buscar a mis hijos a la salida de sus respectivos centros educativos. A las cinco salía Joel, a y media, Ariadna. Con todo lo de la preparación de la fiesta de mi esposa y el trabajo, no había tenido todavía oportunidad de hacerlo.
Mi hijo al verme entre los padres que esperaban esbozó una larga sonrisa y se me echó al cuello. Fuimos al súper a comprar las cuatro cosas de la lista y luego al Instituto de Ariadna.
Una vez allí me encontré con David y su hija Anna, iban a recoger a David, su otro hijo. Mientras hablábamos nos acercábamos a la puerta principal del Instituto hasta que, de repente, Joel y yo nos quedamos solos ante la puerta.
-Pssst... pssst... ¡Sergi! -oigo, me doy la vuelta y veo a David, el padre, que desde el otro lado de la calle me hace señas para que me acerque.
-¿Qué pasa? -pregunto.
-Es que no podemos estar ahí, aquí las cosas son diferentes, los padres tenemos que mantenernos alejados...
-¡Ah! Cómo no he caído antes... -reímos y esperamos.
Joel me pidió permiso (¿?) para ir a jugar al parque infantil.
-Pero cuando te diga "vamos", es vamos ¿eh?
-¡Que sí, papa! La espera es eterna y le comento a David cosas como la dificultad que tengo en localizar a mi hija entre tantas chicas, ya que todas van... ¡Con el mismo uniforme! Sale el hijo de él y se van.
Está bien que vayan uniformadas, así no hay problema a la hora de vestirse por la mañana...
¡¡¡Y un churro!!!
No es que el uniforme se componga de camisa blanca y faldita de cuadros con calcetines hasta las rodillas, similar al de Britney Spears en uno de sus primeros éxitos -si no el primero- al contrario: pantalones estrechos tipos "pitillo", que con la ley del tabaco quizás tendrían que llamarse tipo "pajita"... bien, no, quiero decir... ¡Da igual! Camisetilla de tirantes, pañuelillo al cuello -esto me gusta, para evitar resfriados- la mochila de setenta kilos -eso sí, con las dos cinchas bien puestas- pero en vez de llevarla a una altura prudente para evitar lesiones, la llevan para... taparse el culo -con perdón, supongo- y el pelo liso, largo y con flequillo a un lado para poder acompañarlo con los dedos de una mano.
De esta guisa van todas y yo me vuelvo loco a la hora de adivinar cuál de ellas es mi hija. Finalmente acabo por llamarla al móvil... gran invento. ¿Quién fue el primer padre en comprarle a su hija de once años un utensilio como éste? ¿De quién fue la idea? El día que mi socio, Jordi, me confesó que le había comprado un teléfono móvil a su hija de... dieciocho años -ya hace bastante tiempo de eso- le solté una frase que ahora me tendré que comer con patatas:
-¡Ahora sólo te queda darle tu tarjeta de crédito, también!
(ñam, ñam ... dizculpad ke con la boka llena no zé ejcribir...)
Nuestra hija crece, qué se le va a hacer, es la vida... me la hubiera tenido que zampar cuando era pequeña, pero ahora ya estoy lleno.
Una cosa me entristeció aquella tarde. Hablando con Pere, uno de los profesores del Instituto -su hija tiene la misma edad que la mía y nos conocemos de la antigua escuela de nuestras hijas- se reía cuando yo le confesaba no entender eso de que los padres nos mantuvieramos alejados de la puerta principal... Él no da clase en el curso de nuestras hijas para mantenerse al margen. Eso lo entiendo, de acuerdo, evitas suspicacias y bla, bla, bla.
Pero lo que me pareció realmente triste es lo que me dijo después:
-Puedo hablar con todo el mundo aquí en el Instituto, excepto con mi hija... aquí no.
-¡Coj...nes, que fuerte! -solté, nos despedimos y le pedí que, ya que iba en dirección al parque, me enviara a Joel de vuelta, tenía ganas de abrazarlo y así lo hice.
Triste, muy triste, pero es lo que toca, poco a poco tenemos que acostumbrarnos a decir adiós a nuestros pequeños.


Si te ha gustado o te ha sido útil este post, puntúalo:

¡Gracias!



viernes, 26 de septiembre de 2008

Fiesta de cumpleaños de Penélope

Antes que os adentréis en la lectura, debo advertiros que este post es largo, de los más largos de la corta historia de este blog, pero tengo demasiadas cosas que explicar.



El pasado mes de marzo mi esposa me preparó una fiesta "sorpresa", ahora yo se la he devuelto.


"Sólo" he tenido cinco meses para prepararla. Lo que tenía claro es que quería que la gente disfrutara de la fiesta sin implicarla mucho en la preparación. Siempre he sido tildado de falto de previsión -no sin razón-, de hacer las cosas en el último suspiro y quería demostrar que lo podía hacer solito ... pero es difícil, tarde o temprano, necesitas gente de tu entorno que te eche una mano.


¿Qué haría? No tenía ni idea, pero tenía que hacer alguna cosa original.


Y tan original quería ser que empecé a hacer un libro para ella, pero además de fotografías, le dediqué escritos y poemas, dejando un apartado para las dedicatorias ... parecido a lo que ella me hizo a mí ... ¿Una sorpresa original? ¡No, estaba cantada!


Inspirado por la foto que escogí para la portada, con el título: "Penélope, mi amor particular" me puse a escribir en serio.


Eso hizo que olvidase un "poquito" el blog, ya que mi cerebro estaba totalmente dedicado a esta tarea ... ya sabéis que yo, como hombre, no puedo hacer dos cosas intelectuales al mismo tiempo, excepto beber cerveza y rascarme los kiwis ... en privado.


Empezado en el mes de abril y enviado a encuadernar a primeros de septiembre -con bastante antelación- lo tuve en las manos una semana antes de su cumpleaños ... una maravilla, tal y como lo había imaginado.

LUGAR

Esto no era tarea fácil, pero confiaba que todo el mundo estaría de acuerdo con mucho gusto de volver al mismo sitio en donde ella me hizo mi fiesta: el Hotel Nieves Mar de L'Escala -excepto Martí B. del hotel, que temblaba sólo de pensarlo. Eso no es original, de acuerdo, pero qué se le va a hacer, si las cosas funcionan, no las toques.

CONTACTO

Mayoritariamente me movería discretamente a través del correo electrónico por su facilidad de convocatoria y rapidez, en vez de utilizar teléfonos móviles y fijos, que también tuve que usar. Abrí una cuenta de correo específica y secreta a los ojos de Penélope y envié la convocatoria a todos los contactos. Este primer correo sufrió el filtro de algunos antispam y además, algunas direcciones daban error ... Uf! Pues ala, a tomar su móvil prestado toca y mientras ella trastea por la cocina, yo trasteo por su móvil dentro del bolsillo de mi pijama y mi móvil en la otra en modo silencioso, uno a uno iban pasando teléfonos de su agenda vía Bluetooth hacia la mía.

La gente que, con el paso del tiempo, me iba confirmando, bien. A la gente que no podría venir la invitaba a que enviaran por mail alguna felicitación con el fin de poder incluirla en la recopilación de diapositivas que pasaríamos la noche de la fiesta.

¿CÓMO?

Una vez tenía el Dónde y el Cuándo, necesitaba el Cómo.

¿Cómo convertir en sorpresa una fiesta de aniversario más que cantada?

¡Fin de semana relajante en L'Escala!


Sí, muy original Sergi, es lo mismo que me propuso ella por mi cumpleaños ... esta vez iríamos el viernes acompañados de Pep y Mari para aprovechar la celebración de su aniversario de boda ... fui el padrino como ya quedó patente aquí.


El viernes cenamos en la Lluna: Martí y Marta, Pep y Mari. (En la foto, que no hice yo, con Penélope).

El sábado sería el gran día.


Para un hombre es más fácil: no se preocupará por la ropa que tiene que ponerse ... (hablo de mí) cualquier cosa ya le parecerá bien y no andará preguntando si tiene que llevarse el vestido que se ha comprado para "una ocasión especial" (hablo de ella) ...



(Foto de arriba hecha por un francés "pedo" con ganas de cachondeo, la otra hecha por mí, de mí.)


El libro dedicado y los puntos de libro que encargué para agradecer a la gente que nos acompañara fueron determinantes para escoger la manera de engañarla.




Inventé:


-El Club de Lectura de L'Escala que cuenta entre sus miembros con Marta (esposa de Martí del Nieves Mar) y Margo, ambas compañeras nuestras en el Collell.


-La 2ª cena literaria con presentación del libro: "Engañada" de una autora de L'Escala. La presentación se haría -cómo no- en el hotel. Durante la presentación ellas leerían unos poemas del libro que inventé, también.



La autora sería Mira Navas (papel que interpretaría mi hermana con peluca).


Marta me llamó tan pronto como recibió mi correo, el mismo en el que la informaba de mis planes y le adjuntaba el cartel que quería ver colgado en el hotel cuando llegáramos. Ella estaba preocupada porque la hora le coincidía con un acto en Sils donde asistiría el Honorabilísimo Jordi Pujol y, claro, este hombre tiene mucho más sex-appeal que yo ... pero me dijo que no me preocupara, que ya había pensado en alguien que la sustituiría, Olga, también compañera del Collell. ¡Perfecto!



(Olga: cucharilla / Margo: copa)



PISTAS FALSAS


Ante la evidencia tenía que poner en marcha una serie de pistas falsas que confundieran a mi mujer. Creé un Word con el Timing de una supuesta Party -ups, perdón- escribí un texto en el procesador de textos Word y puse las pautas horarias de una supuesta fiesta de disfraces para el sábado siguiente relacionada con Hollywood, Oscars, actores y actrices ... (a ella le gusta mucho el cine). Me envié un correo con el documento a la dirección del blog (donde recibo todos los comentarios) sabiendo que ella la mira a menudo (tiene permiso para hacerlo). Aquel día le pregunté si había mirado el correo y ella me mintió, pero yo no lo sabía.


Decidí ir más allá: coloqué el documento al lado de un icono del escritorio de Windows que ella usa frecuentemente, con la leyenda: A P, que no es nada político, claro, es Aniversario Penélope, supuestamente.


Olvidando que la modista metió la pata y yo no lo supe hasta después, con desilusión, ya había asumido que ella estaba convencida de que sería este pasado fin de semana.


El escrito del viernes 19 (el de su cumpleaños) podría ser otra pista falsa e intenté que alguien metiese la pata hablando del sábado siguiente ... ya que Martí F. estaba de viaje y no estaría para este pasado, como él es su bailador oficial de pasodobles ...


El viernes 19 iríamos a comer con la familia y quedo con mi hermano antes a fin de que indique otra pista falsa ...


-Mientras comemos, yo te preguntaré por el trabajo y tú me dirás que tienes un bolo este sábado, que por eso necesitas el teclado que tengo en casa y así ella pensará que si ni tú ni Martí F podéis venir, quizás la fiesta sea la semana que viene...


-De acuerdo Sergi, no te preocupes.


Comiendo...


-¿Qué Marc, cómo te va con los Manolos? ¿Tienes trabajo? -me mira extrañado y convencido me dice:


-¡Ya no estoy con ellos! -y yo flipando:


-¡Ah! ¿Sólo era una gira de verano, no? -aquí se da cuenta de ello y soltamos unas carcajadas de complicidad.


Cuando llegamos al hotel el viernes por la noche no había ni rastro del cartel anunciando la cena literaria ni nada, los folletines los traíamos nosotros... no pasa nada -pensé- ya saldrá mientras cenamos con ellos.


-Y ¿qué tal? ¿Sabes alguna cosa de Margo? -le pregunto a Marta esperando que diga alguna cosa del Club de Lectura...


-No, hace mucho tiempo que no la veo. -responde convencida... Pep y yo nos miramos incrédulos. Entonces Pep ataca:


-¿No has dicho que os veíais a menudo por noséquè? -Marta se da cuenta de ello y reímos nerviosos.


Quizás cenando ... pienso.


Me equivoco. No, cenando, nada. Sólo hablamos de ir a cenar al Casino de Peralada la noche siguiente, curiosamente es donde teníamos que ir la noche de mi cumpleaños ... Mañana será otro día.


El día siguiente fue otro día y a la hora de desayunar compartimos mesa los mismos que cenábamos la noche anterior, con la diferencia que Marta y Martí habían estado toda la noche ensayando la sublime puesta en escena que representaron.


Explicaban todo aquello que había surgido de mi mente, el Club de Lectura, Mira Navas, la 2ª cena literaria ... incluso yo me lo creía, ya tenía ganas de asistir a la presentación, de leer el libro ...


En recepción ya había un montón de folletines invitando al acto con patrocinadores reconocidos como se puede observar... bien no se puede leer, pero modifiqué los nombres para darle mayor suspense al tema. Ejemplos: DiariT de Girona, Mediterrònia FM, Fundación La Coixa, Costa Blava, Empujas -por Empúries- Museo de arqueología de Catalunya, etc.





Decidimos entre todos asistir al acto para poder saludar a nuestras compañeras del Collell y después marcharnos a cenar a Peralada ...


PREPARATIVOS


El Libro:


Imprimí en un folio de papel brillante de foto la tapa falsa del libro. El sacrificado: "La guerra de los mundos" de H G Wells. Me costó bastante doblar cuidadosamente los bordes del papel para crear una tapa convincente, no tenía tiempo de dejar secar la tinta, nervioso por evitar ser descubierto, la impaciencia, pongo algún dedo donde no debo y eso provoca alguna pequeña mancha en la tapa, mi dedo pulgar parece tatuado con algún texto bíblico ... El resultado es mucho mejor de lo que pensaba.








La maldita casualidad hizo que el día que creé El Libro de Mira Navas coincidiera con la gran forrada de libros de escuela de mi hijo. Además, este año no dejan que lo hagamos con papel transparente adhesivo, sino con papel transparente solamente, el adhesivo lo ponemos nosotros ... celo.







LA CANCIÓN
Tenia claro que quería cantar un tema en directo y el tema escogido era “Amor particular” de Lluís Llach. Con mi obsesión por no pedir nada a nadie y hacerlo solito –¿loco? Sí-, busqué los acordes de piano por Internet, me los escribí junto a la letra y empecé a mover los dedos y a cantarla a ratos, cuando estaba solo en casa. Estaba convencido de que si la cantaba cada día durante cuatro meses, podría hacerlo ante los amigos el día de la fiesta.

Cerraba ventanas a fin de que no se oyera desde la calle. En mayo iba bien, pero los meses posteriores me hicieron sudar la gota gorda. Quería gravar el tema con los niños haciendo una frase y quince días antes de la fiesta se lo comuniqué a mi hermano.


-¿Ahora despiertas? -me dijo.


-Tranquilo, será una mañana y además no quiero nada especial, simple, pelado, sólo piano y casi todo al mismo tiempo, voz y teclas ... -me miraba con sorpresa e incredulidad, pero quedamos para un día con los niños.


La mañana de la grabación.


Hicimos un repaso en la sala de control y nada ... si me concentraba en los acordes olvidaba la letra y al revés ... además, el mes de agosto había sido improductivo, ella estaba presente en todo momento y no podía ensayar delante de ella.


-Olvídate del piano y sólo canta. -me dijo mi hermano, se puso a tocarlo él y yo a cantar.


Aquello sonaba tan real -quiero decir el piano- que despertó sentidos de todo el bello de mis brazos y se me humedecieron los ojos. Fue en aquel preciso instante que me convencí del deseo que mi hermano tocara en la fiesta.


El mismo día del cumpleaños pude escuchar y ver el resultado.


Esto me dió pie a tramar la imitación de Llach para el "chou" que quería hacer, al mismo tiempo que me sacaba mucha presión de encima.

ATREZZO
Para imitar a Llach pocas cosas:
Gorro de lana, una camisa "cumba", un pañuelo al cuello y sin gafas. Busco imágenes en Google y me aparece un Llach con gorro negro y camisa negra... Lo tengo ¡mejor! Las gafas me irían bién para leer la letra, pero ¿no me la sé ya? ¡Tira millas! –pensé inocente, además, Llach no lleva gafas ni en los conciertos, creo.
Ah! El piano... debe tener cola.


Confección de un piano de cola:
Tomo medidas del teclado de casa con la mano, a palmos, ya que la última vez que vi la cinta métrica la tenia mi hija para confeccionar un nuevo diseño de su habitación... con maqueta incluida.
En la carpintería de mi cuñada Silvia me esperaba ella con unos cartones perfectos: uno más duro para la parte superior i el otro blando, maleable, para crear los laterales. En hora y poco hice el “pequeño consejo de Bricomanía”.






Presentación Power Point con dedicatorias.


Hacía mucho tiempo que no abría el programa Power Point y no tenía mucha idea, pero poco a poco fui recogiendo y añadiendo las dedicatorias y felicitaciones que llegaban por correo. Lo que me costó más fue cuadrar el tema que gravamos los niños y yo con las diapositivas sin sonido, justo antes de que llegara la felicitación de Martí F, que era en vídeo.

Ayer, ya pasado todo, conseguí insertar la música, me faltaron un par de horas a todo. De esta manera podré añadir las felicitaciones que todavía llegan estos días ...


TIMING


Confeccioné una pauta de los tiempos de la fiesta con cronometraje, pero nadie llevaba una copia encima, ni yo mismo, lo tenía todo en el portátil, que fui incapaz de conectar al wifi del hotel, aun teniendo la contraseña de acceso.


(A recordar por mí: cambiar de portátil tan pronto como la economía reavive...)


Con esto del timing hubo mucho cachondeo, pero compañeros: tenéis que pensar que hacer las cosas de esta manera, un tipo como yo, que no organiza nunca nada y se mueve a impulsos perezosos sin sentido ninguno allá donde va su familia, me ha ayudado mucho, sobre todo para el estrés y los dolores de cabeza, por no hablar de las noches en las que las ideas me hervían en la cabeza y no me dejaban dormir ... ¡que son muchos meses, oye!



Por cierto, compañeros del Collell, no sufraís que ya le he cogido el gustillo y en breve os pasaré el TIMING del segundo campeonato de petanca del Collell -padres/madres e hijos/hijas- y esta vez tengo la sensación, y confío, en que habrá alguien que nos dejará visitarlo por dentro.


LA PUESTA EN ESCENA


Yo no podía controlar nada de lo que se estaba haciendo dentro del comedor mientras nosotros cuatro íbamos a Sant Martí d'Empúries, según ella a pasear y según el resto a hacer tiempo. El hecho de que ni Pep ni yo pudiésemos controlarlo me tenía estresado, nervioso y colgado al teléfono cuando mi mujer iba al lavabo. No debíamos llegar antes de las 20.30h. y nos hicimos unas fotos.






Cuando llegó la hora volvimos al hotel para asistir a la presentación del supuesto libro. A medio camino Pep me dijo que era un poco temprano, entonces dimos dos vueltas a una rotonda entre supuestas discusiones, más allá detuve la furgona en una gasolinera para bajar y soltar unos supuestos gases -pedos, se denominarían-, todo para perder tiempo. (A ella ya le extrañó mi comportamiento, no porque esté acostumbrada a oír mis ventosidades en el coche, que no, sino por aquello de dar vueltas y vueltas teniendo a Pep de copiloto y un GPS.





En el hotel...

Antes de entrar al acto, mi mujer tuvo que ir al lavabo, quizás los nervios, quizás la infusión que se tomó... mientras tanto, y como habría el sorteo de un ejemplar del libro en cuestión entre los asistentes, le dije que fuera tranquila que ya llenaba yo su papeleta. Dentro de la cubitera transparente había unas cuarenta papeletas dobladas con el nombre de mi esposa escrito, además añadí una en blanco para ver si el destino era lo suficiente malévolo...




Con cautela entramos en la sala, nos guiaron hacia unas sillas enmedio de la oscuridad, al fondo, una única luz iluminaba la lectura de un nuevo poema, a cargo de Margo. Penélope, cuidadosa, apagó incluso su móvil. Después de los aplausos -exagerados creo yo- continuó con un segundo poema que también arrancó aplausos entre el público.


Mientras Margo leía, Olga continuaba la pantomima esperando su turno: llevar a cabo el sorteo del libro al lado de la ya famosa escritora Mira Navas.

Mi mujer pensaba que habíamos llegado demasiado tarde ...

Cuando Olga tomó la papeleta escogida y leyó el nombre de Penélope, mi mujer se sorprendió y se levantó de repente para ir a recoger el premio. El destino había sido benévolo -pensé. Fue entonces que vio algo extraño, reconocía el cabello plateado de la escritora, había visto una peluca parecida días antes pululando por la peluquería de mi madre ... pero cuando se acercó a la mesa y vio las gafas de Mira Navas, descubrió que detrás se escondía mi hermana, su cuñada y rió.


Hicimos que leyera la dedicatoria que supuestamente le había escrito la autora:

"Penélope", espero que disfrutes de la lectura de algún otro libro, pero no éste.

¡Buena Fiesta!

Mira, Navas Ben

¡Engañada!

Hasta hace un momento.

Suponemos..."




Después de eso hubo tiempo para saludar a todo el mundo, cenar, una bandeja con unas velas sobre arena de playa ... formando un 40, que no sabría decir dónde las había visto antes ... postre y parlamento.



Algunas fotos escogidas al azar...




































Con algún detallito incluido...



Tomé el micrófono...
(Supuestamente aquí debería colgar el video, pero no lo tengo, y como no voy a escribir el guión de lo que hice, ya que ni lo guardé... Cuando esté disponible ya lo colgaré. De momento tengo unas imágenes.)
(Llach: espero me disculpe)


Justo antes de acabar el tema, las chicas del coro -de las cuales previamente "Llach" se había mofado- movieron el "biombo" con el fin de dejar al descubierto a mi hermano y la trampa pianística de la noche.


Después de la fiesta en el Hotel y para respetar el descanso de algunos clientes, fuimos, curiosamente, al Underground, el mismo local que visitamos por mi fiesta ... eso no es copiado, no lo decidí yo, pero me hizo gracia que Magda, la de la barra, me reconociera. Cuando se enteró del motivo que nos había traído de nuevo a su bar, nos invitó a un chupito de fuego -o una cosa parecida- que había que beberlo con una pajilla de sorber... realmente, burning.




Al día siguiente venía familia y algunos amigos a merendar a casa. Mi madre se encargó de tenerlo todo a punto liberándome de este último escollo ... ¡Uf! Es una suerte poder contar con personas como ella y los que ya saben que la ayudaron.

(No citaré a nadie para evitar suspicacias y como yo no estaba... de todos modos, quien sea ya lo sabe).

Por cierto, la sorpresa de casa ya se la esperaba, a mí me hizo lo mismo...

Con respecto al resto y a cómo fue todo, estoy pendiente del montaje de video que me haga Carles C para poder colgarlo en el blog, ya dicen que una imagen vale más que mil palabras y yo ahora mismo quizás ya llevo alguna más... las fotos de casa... ya veré qué se puede hacer, pero hay demasiado chiquillo suelto ...


¿Qué tal? De acuerdo, hay algunos paralelismos entre mi fiesta y la de ella, pero ¿qué pasa?



Nada, lo que más cuenta es que pude engañarla como me hizo ella a mí.

Es por ello que el libro ficticio es de la autora:


Mira Navas Ben

(traducción figurada: Mira, ibas bastante)

"Engañada"












¿El video? Supongo que en breve lo tendré ...

viernes, 19 de septiembre de 2008

¿Una de 40 o dos de 20?

Hoy es el cumpleaños de mi esposa, madre de mis hijos.
Cumple 39+1= 40.
¡Felicidades Penélope, bienvenida al club, ya me atrapaste!



Ahora me asaltarán las dudas, los interrogantes que bailan por las cabezas de muchos de nosotros:

¿Una de cuarenta o dos de veinte?

¿Quizás me haya vuelto loco?

Hemos compartido más de la mitad de nuestras vidas, veinticuatro años de amor y no me arrepiento ni siquiera de una sola hora pasada a tu lado, a lo sumo quizás contaría un total de cuarenta minutos de vida en los que me has machacado con limpiezas de cutis -puntos negros-, "cañonazos" de depilaciones láser a los pelos de mi cuello y los diez minutos que aguanté de masaje a manos de aquel compañero tuyo, el osteópata francés que, sólo empezar, me tomó una mano -yo tumbado- me pidió que relajara el brazo y con un fuerte movimiento de arriba abajo, provocó que mi codo diera con el borde de la camilla de madera y el corazón me quisiera salir por la boca!

Excepto esto, estoy feliz y contento de estar contigo.

Siempre digo que tu cumpleaños cae fatal -de fecha, quiero decir- porque es en septiembre, en plena depresión post-vacacional -cómo dicen- y con los bolsillos vacíos. Lo siento, la madre que te parió así lo quiso, supongo.

Sé que tienes muchas esperanzas en esta fecha y no querría decepcionarte, pero es difícil, sabes que lo hago todo en el último suspiro, pienso que de esta manera me llegará la inspiración fácil, pero de vez en cuando me equivoco, no soy perfecto. Sólo te pido que, pase lo que pase, sepas perdonarme si crees que me he equivocado.

Te quiero.

PD: ¿Con eso no he contestado el interrogante inicial?

Bien, no me andaré con rodeos, sin duda una de CUARENTA!

(Las de veinte no saben que existo)

domingo, 14 de septiembre de 2008

Un día esperado

En una librería del pueblo, una pizarrilla en el escaparate rezaba algo parecido a esto el pasado viernes:

¡¡¡TRES DÍAS Y YA ESTÁ!!!

Por fin mañana llega uno de los días más esperados por tantos padres:

¡¡¡LA VUELTA AL COLE!!!

Cuando ya estábamos a punto de hacer alguna locura como esta:


A pesar del tiempo otoñal que se nos echa encima, padres y madres: mañana las aguas vuelven al río ...
Podréis pensar:
¡Vaya padre!
Sois libres de hacerlo. La verdad es que quiero mucho a mis hijos, pero el amor, a grandes dosis y en un especial Gran Hermano de verano, a veces, de tan dulce empalaga.

"Echaré de menos" cosas como:
Joel come, Joel dónde tienes las chancletas o Joel no saltes sobre el sofá, o Spiderman, baja de la pared...
Ariadna, ¿dónde vas? Ariadna ¿Qué haces tumbada ahí? Ariadna, sácate al menos uno de los auriculares para escuchar lo que pasa en casa...

Los hijos ... cuántas cosas pueden hacer en tan poco tiempo ... que tengáis todos, padres y madres en especial y los que disfrutáis plenamente de vuestro tiempo, sueños plácidos esta noche.
-Entonces, ¿Por qué escogiste tener hijos, Sergi?
-Nací padre, es un tema vocacional, pero no por ello estoy obligado a reprimir ciertas cosas que digo.
-¡Es de mal padre pensar eso!
-Déjame en paz, mala conciència, todo el mundo necesita su espacio, tiene que haber un sitio para cada cosa y cada cosa en su sitio.

Buenas noches.
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Por cierto, la foto me la ha enviado mi cuñada Silvia y, lamento decepcionar a lectoras y lectores, no somos nosotros, ya sabéis que si así fuera, no hubiera pixelado las caras. Es la demostración de la nueva normativa ISOnoséquè acerca de la seguridad de los sistemas eléctricos en temas de piscinas particulares
:-)

domingo, 7 de septiembre de 2008

Momento de felicidad

Mi hijo Joel es muy movido.
En una de sus particulares carreras por casa para ir a... cualquier sitio y con el excesivo movimiento de brazos y mareo de miembros en general al más puro estilo leñador, su mano izquierda fue a topar con nosequè y se hizo una pequeña herida en el dorso.
Inició su llanto exagerado de dolor, más por llamar la atención que por el daño que tenía en realidad.
Cuando le eché un vistazo exclamé enseguida aquello que tantas veces había oído decir en casa de la Yaya Rosa por boca del tío Toni:
-¡Traed una palangana que sale la sangre a litros!
Él me miró contrariado mientras le decía que aquello no era nada. Yo quería restarle importancia al hecho, pero no funcionaba y le pedí que fuera a lavarse las manos con jabón mientras yo prepararía las curas adecuadas.
Así lo hizo, contento, porque ya intuía que su padre le dedicaría un rato sólo a él, en vez de estar ante el ordenador.
Fui al lavadero donde tenemos el armario de las medicinas para los primeros auxilios.
Con una tirita hubiera sido suficiente, supongo que pensaba él, pero se equivocaba, esta vez decidí que haría lo mismo que hubiera querido que me hicieran a mí.


Gasa, esparadrapo, venda y más esparadrapo para acabar contemplando los ojos brillantes y traviesos, mezcla de azul cielo y verde esperanza, cómplices del juego entre padre e hijo, que acompañaban un tierno abrazo, ya sin lágrimas.

La venda lo acompañó toda la mañana, mediodía y hasta aquella misma tarde, una vez que ya la hubo mostrado a todo el mundo orgulloso de ser el centro de atención, ni que fuera por unos minutos.

Cada mirada que cruzamos aquel día, escondía el lazo que la venda había creado entre nosotros, a pesar de que los dos sabíamos que no había para tanto, pero fue especialmente feliz, porque aquel día, él se sintió diferente al resto.

No cuesta nada y lo recomiendo, vale la pena aunque sólo sea por ver la felicidad reflejada en sus ojos.

miércoles, 13 de agosto de 2008

El post de los bichos.

El pasado sábado fui con mi hijo Joel de ocho años y Tora de seis meses a la pequeña cascada del riachuelo que tenemos delante de casa.
Es un lugar pequeño y sencillo enmedio de naturaleza, nada de Niágaras ni Iguazúes, simplemente arroyo de un palmo -a veces ni eso y otras quizás te llegue el agua al ombligo- junto a una pequeña zona de picnic con parque infantil. A menudo, cuando el calor es generalizado, se convierte en un pequeño oasis para conocidos y extraños con sus respectivos perros.
Este sábado encontramos a Pol, un niño de cinco años que manejaba, con rostro convencido, ademán estático y gesto serio, una especie de caza mariposas dentro del agua. Sobre los guijarros de un recodo tenía un cubo con algunos pececillos de río.
Tora se metió en el agua sin pensárselo, no en vano era eso a lo que había ido. Joel acompañó a Pol en la aventura de pescar cangrejos de río a las aguas que hay antes del salto de agua, de esta manera, Tora, que no cesaba de remover la arena del fondo y borrar las esperanzas del pescador, no asustaría la pesca.
Mientras los observaba quedé alucinado de la cantidad de información que Pol tenía guardada en su cerebro, hablaba de oxígeno, de acuarios, de acciones a tomar para conseguir atrapar un cangrejo, de los lugares donde solían esconderse, de pistas como las burbujas de aire que subían a la superficie provenientes de los agujeros de un ladrillo dentro de la corriente...
De pequeños habíamos venido alguna vez con nuestro padre a refrescarnos con un baño natural cuando este lugar quedaba a las afueras del pueblo y para llegar tenías que hacer una excursión. Recuerdo especialmente un día en que fuimos para meter las lanchas de tipo Zodiac de los Geyperman, pero no tuvimos la previsión de llevar bañador, quizás porque todavía no era época de baño o quizás por la misma improvisación de nuestro padre -doy fe que de eso soy heredero-, y papá nos dijo que si queríamos entrar en el agua nos teníamos que desnudar. Yo no quería entender aquello muy bien, ¿porque no nos bañamos en calzoncillos? ¿qué quería decir que no?, pero me moría de ganas por jugar con la lancha y mi hermanito enseguida quedó en bolas y ya jugaba. En aquel tiempo yo tenía unos ocho años y también una vergüenza exagerada, pero pudieron más las ganas de jugar que el pudor. Me desnudé deprisa y corrí hacia el agua con la lancha y el muñeco encima -el Geyperman, claro-.
Mientras estuvimos solos, ningún problema, pero un rato después apareció un abuelo con su nieta dispuesta a bañarse -venía preparada para el baño-, miré a mi hermano, que no se había dado cuenta de ello, me hizo un gesto de complicidad y juro que la lancha me quedó pegada al cuerpo, justo por encima de la "pichulina" -como decíamos entonces- y sólo me movía de frente a la niña, por la zona donde el agua no me obligara a agacharme, por tanto ¡sólo me podía mover en un metro cuadrado!
No puedo recordar cómo fue la salida del agua, ni si fue la niña que marchó antes. Tan sólo me he quedado con este momento para el recuerdo...

La pesca del sábado acabó con un resultado bastante provechoso: un pececillo de cuatro centímetros, un renacuajo de la misma medida a quien ya le salían las patas de atrás y un cangrejo.
Presencié la magnífica destreza de aquel niño de cinco años a la caza del cangrejo de río. Daba órdenes a mi hijo de ocho años con la firmeza de un capitán de expedición en medio del Amazonas:
-¡Dame un palo! ¡Rápido! -exclamaba Pol.
-¿Un palo... cómo? -preguntaba Joel.
Yo, que estaba detrás de ellos patitieso, busqué uno largo y delgado y se lo acerqué a mi hijo sin decir nada.
-Muy bien ahora ¡acerca la red aquí!
-¿Cómo? -Joel acercaba tímidamente el caza mariposas por dentro del agua.
Entonces Pol tomó la malla con la mano derecha mientras con la izquierda hurgaba con el palo por un hueco entre las rocas y a la vez iba relatando cómo se debía hacer:
-¡Se tiene que hacer así por la cola, porque sinó con las pinzas te pueden pellizcar!
¿Cola, pinzas? De cangrejos sólo conocía los de las rocas de la caleta de Palamós, pero no diría que eran demasiado peligrosas aquellas pinzas, quizás las de las cabras de mar sí que las hacían más difíciles de coger... ¿pero colas? ¿qué cola?
¡Caray cuando salió aquel pedazo de bogavante directo a la malla empujado por el palo de Pol!

Una vez en casa consulto a la Wiquipedia y sí, es un cangrejo de río ibérico, de un color marrón oscuro, por lo que se ve también los hay americanos, que son rojos. Leo más abajo y ¡sorpresa! una cosita me llama la atención: A causa del peligro de extinción de los cangrejos de río ibéricos, está prohibida la pesca y la comercialización, eso se le ha pasado por alto al pescador, pero claro, si sólo tiene cinco años. A pesar de los esfuerzos de mi hijo por convencerme de que aquel marrón no era tal, sinó que tenía un tono rojizo... el cangrejo volvió al río, quizás para caer de nuevo en las redes de Pol.
Minutos antes del retorno del cangrejo a su hábitat, apareció por casa una amiga de Ariadna, Bárbara, quien ya se había encargado de traer comida para el pececillo que compartía cubo con el renacuajo. Las niñas vertieron un poco de aquella comida y fue visto y no visto: en unos segundos el pez descansaba panza arriba...
No sabemos si fruto del ataque del renacuajo celoso o por culpa de una indigestión.
Indignado con la situación -ya había advertido a los niños que había que devolver los bichos a su lugar natural- solo estuvimos a tiempo de devolver el renacuajo al río.

Recordé a mis hijos el episodio del principio de las vacaciones donde la protagonista era una lagartija joven a quien las caricias torpes de los niños acabaron con un más que probable infarto de miocardio de la lagartija, que no pudo superar, a pesar de haberle hecho un terrario improvisado dentro de un tupperware con tierra, hierbas y rocas a modo de unidad de vigilancia intensiva.
El domingo recorrimos con mis hijos y Tora el tramo de arroyo entre la cascada y un poco más arriba de nuestra casa. En un rincón descubrí un animalito de un color rosado que chapoteaba torpemente la poca agua del margen, mis hijos no habían prestado atención ya que iban más pendientes del fondo que de la superficie.
Exclamé:
-¡Un pájaro! Supongo que los niños alzaron la vista a los árboles, pero se dieron cuenta de que el pájaro estaba a mis pies al mirarme. A primer vistazo pensé en un periquito, pero cuando lo rodeé con mi mano para sacarlo del agua, me di cuenta que era un canario de plumaje marcado de blanco y naranja, con tonos rosados en la transición. Varias plumas se desprendieron de su cuerpo y cayeron al agua, estaba malherido. Lo dejé en manos de mi hija que se encaminó hacia casa y se preocupó de encontrarle jaula, ya que nuestra vecina tiene pájaros en el patio y alguna jaula de más.

Joel, Tora y yo continuamos río arriba pisando agua, ya que aquello era realmente lo que queríamos hacer y mi intención era llegar hasta casa por el arroyo. Conocía a la perfección el tramo de delante de nuestra casa, a la otra orilla del riachuelo, era una zona a la que acostumbraba a llevar a Nuska años atrás. Cual aventureros fuimos avanzando hasta el lugar que creí mejor para salir, pero la vegetación estaba enorme, no se veía ni el camino. A pesar de estos inconvenientes, no quería dar marcha atrás -que hubiera sido lo más recomendable- y, armado con un bastón, me fui abriendo paso como en una selva frondosa. Pronto sufrimos el ataque de las ortigas y cargué a mi hijo en hombros, de esta guisa continué con un bastón en cada mano y mi hijo ensuciándome las gafas con sus deditos cada vez que le decía: ¡agárrate!
Tora reculó, vio demasiada complicación o quizás no pudo soportar los ataques urticantes -que me han durado dos días enteros- y se marchó por el camino que hubiéramos tenido que usar nosotros.
-¡Hemos perdido a Tora! -grité a mi mujer y a Ariadna mientras desde el puente la buscábamos con la mirada.
Ariadna casi se ahoga por el impacto que le causó oír aquellos gritos.
-¡Ya la veo! -dije con tono más calmado.
Mi hija salió disparada hacia la cascada a esperarla.
Cuando por fin llegamos todos a casa, contamos la aventura a mi mujer -que ya se había encargado de ir a buscar el pollo asado- y a la vecina que también estaba en la calle.

Para acabar de rematar la faena:
El lunes fuimos al cine a ver WALL-E y a cenar al Viena, vino con nosotros una invitada, Bárbara, que agradecida por la invitación, se presentó el martes por la mañana en casa con una pecera que contenía un pececillo de color negro, mil aletas y ojos grandes adosados a su cabeza. En aquel momento preferí haberle cobrado la cena y la entrada al cine, pero Ariadna me prometió que se cuidaría de todo.

El caso es que mañana nos marchamos unos días a ver a mi hermana a Sort y mi madre se encargará de "todo", quiero decir de Tora -que no puede venir, desgraciadamente- del canario a quien de momento llamamos "Oui" porque es la única cosa que dice y como no sabemos si es macho o hembra, pues ¡ala! y ahora el pez que, según Bárbara, come cada dos días, pero en el bote de comida pone que tiene que comer dos o tres veces al día...
Por cierto: ¡Felicidades Natàlia! Nos vemos mañana.
(Hoy es el aniversario de mi hermana, pero ya no me queda mucho espacio más y como la veremos mañana y además hemos hablado por teléfono hoy mismo... no querría que pensara que la relaciono con los bichos del post).

Y hasta aquí esta historia ¿larga? Sí, pero creo que para lo que he escrito desde el domingo hasta hoy y lo que podré escribir los próximos días, ya estará bien, supongo...